LA TEORÍA PLANETARIA

El proyecto global de los Biotopos Curadores
Por qué es posible que pocos grupos cambien el mundo

por Dieter Duhm

Traducido del aleman por Hannah Nohe

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ÍNDICE

1. La Teoría Planetaria

  • La parábola de la trompeta
  • La parábola del cuerpo
  • La parábola del campo magnético

2. ¿De qué tipo de información se trata?
3. ¿Cómo surge la información?
4. El significado de los Biotopos Curadores respecto a la renovación general del planeta
5. Principios de vida en los Biotopos Curadores
6. Los grupos núcleo globales, el campus global y la comunidad planetaria

1. LA TEORÍA PLANETARIA
En la formación de invierno en Tamera (diciembre de 2009 y enero de 2010) nos centramos en el concepto de los Biotopos Curadores globales y la “Teoría Política”. Para evitar malentendidos, hemos alterado el nombre, denominándola “Teoría Planetaria”. Es la teoría de la cura global. Esta teoría explica por qué es posible que pocos grupos cambien el mundo para bien y provoquen un efecto de cura global del planeta. El término “teoría” implica un sistema científico con una “exposición de Dios” (theos). Una teoría en este sentido no es tan sólo una construcción compuesta por frases abstractas, sino una exposición mental que altera el cuerpo. Comprensiones verdaderas ponen en marcha una liberación de energías que toma posesión del cuerpo y lo altera. Las comprensiones resumidas en la Teoría Planetaria no sólo sirven a curar el organismo global sino igualmente el del individuo. Esto concierne a  todos los que han tomado la decisión de entender la Teoría Planetaria y de vivir según sus conocimientos. Abordar la Teoría Planetaria significa abordar una nueva forma de vivir y un nuevo entendimiento del trabajo global de paz. Da cabida a nuevos caminos de autorrealización, amor y oficio. Lo que parecían ser problemas personales como  el mal de amores, los celos, el miedo, la rabia etc. ahora ya no son problemas personales, sino aspectos de una humanidad globalmente traumatizada. Aceptar esta exposición lleva a una liberación de aquel bulto “personal” al que hasta entonces intentábamos laboriosamente esconder ante le mirada de los demás. Saliéndonos de lo personal alteramos la ubicación interior. Ya no estamos identificados con la pena, sino que la reconocemos para curarla individual y globalmente. No hay enfermedad que no fuera curable, pues la Matriz Sagrada se dirige hacia la cura de todos los objetos. La luz de la que reconocimos que está situada al centro del mundo relumbra dentro de todos nosotros. Según los hombres vamos reencontrando la conexión con esta luz, también encontraremos aquel gran Algo que nos une a todos los seres porque es el mismo dentro de cada uno. Aquí se halla la comunicación básica de todos los seres; aquí se halla la frecuencia portadora de las informaciones para la cura global.
Pocos hombres pueden resultar suficientes para cambiar el mundo si son capaces de introducir una información correspondiente en los organismos de hombre y Tierra. Estamos lejos de ser los únicos a afirmarlo: para más información véase David Bohm, Teoría del Caos, procesos iterativos, evolución de campos morfogenéticos.) La afirmación se basa en las siguientes suposiciones:


1. La humanidad es un organismo holística, un “holón”.
2. Todos los elementos del organismo están conectados unos con otros en una comunicación de base (transmisión de información a base de materia fina, frecuencia del ADN y otras frecuencias).
3. Cuando se introduce una información nueva en el organismo surte efecto en todas sus partes.
Las tres suposiciones son aceptadas por los representantes ilustrados de la ciencia actual. Son completamente suficientes para explicar nuestra afirmación primera. En lo siguiente se expondrán unos ejemplos.

La parábola de la trompeta.
Cuando se introduce una información nueva en un organismo, surte efecto en todas sus partes. La información puede llevar a una transformación completa de todo el organismo. La causa se halla en la lógica según la que funcionan los sistemas holísticos. He aquí un ejemplo de la investigación actual de Informática: unos científicos de la universidad estadounidense Carnegie Mellon demuestran ante una pantalla cómo el mundo se transforma en una trompeta. El mundo en este caso se compone por un dado de un millo de ordenadores simulados en miniatura. El dado aparece en la pantalla. Si ahora se pulsa la tecla con la inscripción “trompeta”, las millones partículas comenzarán a moverse de manera individual hasta que efectivamente hayan convertido el dado en una trompeta. Introduciendo una información nueva (trompeta) el sistema completo se transforma – sin violencia ni destrucción: ¿Qué es lo que sucede? Según vamos contemplándolo con un espíritu alerta, vamos juzgando el misterio como sorprendente. Pero el suceso es real. Es uno de los ejemplos de un gran proyecto de investigación acerca del tema de la “materia programable” (programmable matter). Ahora quieren tratar de llevar a cabo la misma cosa con elementos reales. Preguntado por la posibilidad de realización, el jefe de estudios respondió: “Respecto a eso no estoy preocupado, pues la solución se halla en dirección de la evolución actual”.

La parábola del cuerpo.
El pasado mes de diciembre presentamos el mismo fenómeno partiendo del cuerpo. Pronunciando una sola palabra, todo el cuerpo puede alterar su comportamiento cual un reflejo. Todos los órganos, todas las células y moléculas reaccionan de una manera organizada. (¿Quién es el coordinador?) Rozando un solo lugar reaccionan billones de células moviéndose en la misma dirección. Tomando un solo medicamento se alteran todas las funciones del cuerpo. Siempre se trata de una “ola holón”: provocada por esa mínima intervención toma parte de todo el organismo. – El organismo del cuerpo puede ser entendido como parábola que representa el organismo de toda la humanidad. El cuerpo se compone, al igual que la humanidad, de partículas individuales; al aumentar su tamaño por un múltiple microscópico, éstas parecen estar completamente separados unos de otros, y aun así forman un organismo homogéneo. En éste como en aquél, están conectados grupos celularios y órganos de índole lo más cariada posible, ligados por un sistema complejo. No existe individuo aislado, al igual que no existe una célula aislada. Cada partícula está integrada en el sistema global. Por tanto, cada partícula puede ser contactada a través del sistema global. ¿Cuál es la información de cura que ha de introducirse en el sistema global del cuerpo humano, de manera que todas las partículas alteren su comportamiento con el efecto curador deseado?

La parábola del campo magnético.
En el campo magnético, las virutas de hierro se “auto-organizan”; todas cambian su posición siguiendo la dirección de las líneas magnéticas. La fuerza llegada desde arriba provoca automáticamente que las partículas repartidas se organicen. No es necesario acercarse a cada una de ellas y motivarla a cambiar su posición. Los humanos somos partículas de un “campo magnético” cósmico. Moléculas, células y órganos de nuestro cuerpo se organizan sin más, influidos por campos de fuerza cósmica superiores. El efecto tiene lugar desde arriba hacia abajo. Los numerosos sucesos mínimos que acontecen en nuestra vida terrestre, en su mayoría son controlados por campos de fuerza cósmica o social y a menudo ambas suelen colisionar. Para cambiar los sucesos inferiores es recomendable cambiar los campos de fuerza superior. Así se ahorra mucho trabajo. El trabajo más eficaz tiene, pues, lugar “desde arriba hacia abajo”. Hoy nos vemos enfrentados con muchos campos de fuerza negativa. El trabajo de cura planetaria implica convertirlos en campos de fuerza positiva. Correspondientemente cambiará el comportamiento individual de todos los miembros. Por tanto, no necesitamos de unos métodos para llevar a cabo una terapia individual, sino un nuevo “campo de fuerza planetaria”, esto es, una visión global positiva. A cada proyecto que queremos realizar se puede aplicar la siguiente regla general: Encuentra y refuerza el campo de fuerza mental (la visión) del proyecto, y entonces los individuos, materiales, contactos, medios financieros etc. que necesitas suelen aparecer prácticamente “sin más”. Encuentra la información de la “trompeta” para llevar a cabo el trabajo de cura global, para establecer la comunidad global, para Tamera, Colombia, Israel/Palestina etc.; encuentra el campo de fuerza mental para la escuela del amor, la editorial, la nueva economía etc., y entonces los objetos se ordenarán en dirección de la manifestación. Eso no es construir castillos de viento, sino un principio fundamental para crea el mundo nuevo.

2. ¿DE QUÉ TIPO DE INFORMACIÓN SE TRATA?
¿Qué tipo de información es necesario introducir en el cuerpo de la humanidad para que tengan lugar cura y paz? ¿Qué información corresponde a la “trompeta”?
Está clara la repuesta. Ha de ser una información global que sea capaz de convertir el holograma actual de miedo y violencia en un holograma de amor y confianza. De dicho holograma forman parte muchas informaciones individuales que se complementan e intensifican unas a otras: compasión en lugar de exclusión, verdad en el amor, aceptación total del cuerpo sensual, confianza y solidaridad entre los sexos, confianza entre niños y adultos, confianza entre hombre y animal, cuidad y amparo para el mundo animal, confianza entre hombre y Dios (en lugar del antiguo miedo de ser castigado), cooperación con todos los seres naturales, apoyo mutuo, reconexión con la gran familia de la vida y reconexión con el Yo global y el centro universal de luz.

Todo esto son aspectos de aquella gran información total que describimos en nuestros libros como la “Matriz Sagrada”. La información de la “trompeta” es la información de la Matriz Sagrada. En lugar de pulsar la tecla de la trompeta pulsamos en la de la Matriz Sagrada, manteniendo la certidumbre de que el ordenador interior de 6,7 billones de personas adoptará la información y la transmitirá. (Tal como la información de una pastilla es adoptada y transmitida por todos los mini-ordenadores en el sistema celular del cuerpo). No hay duda de que esta suposición es acertada, siempre y cuando el sujeto agente logre desarrollar la nueva información de manera concreta e introducirla correctamente. En esto, y sólo en esto, es donde se halla el núcleo de la tarea y el núcleo de nuestro proyecto planetario de investigación.
Es una tarea nada fácil, pues la información de la que se trata es muy compleja. Además es necesario que todas sus partes concuerden, de manera que el resultado total sea una información sin contradicciones. Una parte esencial  de la información consiste, verbigracia, en una nueva concepción del amor, una nueva concepción de los géneros y un nuevo campo de fuerza situado en las mujeres. Para ilustrar este hecho he aquí una cita sacada del capítulo “Un campo nuevo para las mujeres” que se halla en mi libro “Textos políticos para una Tierra sin violencia” (1992):

“Las mujeres tienen una función propia en el mundo, función que en un principio existe más allá de todas las cuestiones de relaciones amorosas. Cuando en el amor la autoconfianza de una mujer va disminuyendo, se trata de un malentendido respecto a su papel verdadera. Cuando una mujer anda tras un hombre, seguramente va andando sin seguir el camino previsto por la evolución. Observando estos procesos desde una cierta distancia, éstos tienen un aspecto muy extraño, pues la forma y función arquetípica de la mujer la convierten en la fuerza guiadora en las cuestiones esenciales del amor y de la vida. (...) A través de su conexión con lo vivo ella posee otro poder y otra generalidad que sólo los de ser la pareja de un solo hombre.”
Para establecer tal información nueva de comprender el papel de las mujeres, las imágenes anteriores que se estancaban en un solo hombre han de superarse de manera fundamental. Estas imágenes no provienen de la Matriz Sagrada, sino que las mujeres fueron forzadas a aceptarlas durante la época patriarcal dominada por los hombres. Sólo será posible disolver tales imágenes anticuadas del alma si se las reemplaza por otras nuevas que sean más poderosas y bellas. Tal transformación no tiene lugar tan sólo en la mente sino también en nuevas relaciones concretizadas por las personas.

3. ¿Cómo surge la información? ¿Quién la genera?
La información resulta partir de la vida concreta de personas concretas. Hasta ahora, las informaciones que resultaron partir de la vida concreta de las personas fueron las de desconfianza, competencia, celos, venganza, temor y violencia. Eran las informaciones asentadas en un trauma histórico y colectivo de guerra, expulsión y amor destrozado. Y partiendo de estas programaciones, en su mayoría inconscientes, volvía a nacer una tras otra vez las atrocidades y guerras mundiales. Para generar la nueva información de amor y confianza es necesario crear formas de vivir que se distingan de la anterior. La nueva información es generada por hombres capaces de desarrollar tales formas nuevas de vivir. Esto también implica una nueva comprensión de los seres a los que nos encontramos y que nos acompañan a diario: hierbas, flores, hormigas, caracoles, sapos, ratas, serpientes, pájaros etc. El otro día una pequeña babosa negra atravesó mi camino. Entonces mi acompañante dijo: “Ella también es un colaborador en la viña de Dios.” ¿Podemos imaginarnos cómo se podría renovar nuestra relación con el mundo animal si comenzáramos a considerar incluso a los más mínimos seres como colaboradores en la “viña de Dios”? ¿Experimentamos el amor que aparecerá entonces? Esto es una imagen imprescindible en el puzzle de la nueva información total. Las personas que establecen esta información necesitan mucho tiempo y concentración para poder percibir y apreciarla. No es sino en un círculo de personas con una energía final y una coherencia sin titubeos, no es sino decididos de no vacilar a causa de heridas, no es sino con la mirada dirigida hacia la meta cada vez más nítida que van a ser capaces de generar la nueva información. Tales personas ya existen entre nosotros. Representan los grupos de núcleo de los Biotopos Curadores y los centros de paz. Tal vez hayan aceptado la tarea de investigación más difícil, pero la llevarán a cabo, ya que también ellos saben, tal como el señor de ordenadores de Pittsburgh: lograremos nuestra tarea, pues está situada en dirección de la evolución actual.

4. EL SIGNIFICADO DE LOS BIOTOPOS CURADORES
¿Cómo y dónde es posible desarrollar los modos de vida que generen la información total de la Matriz Sagrada? ¿¿¿Cómo es posible que las personas convivan sin sucumbir a las antiguas programaciones de comparación, envidia, codicia, celos, temor a la pérdida y sin las viejas estructuras en la que todos competían por sexo, dinero y poder??? Ésta es la pregunta clave. Su respuesta influye en todo lo demás. No son mega-sistemas tecnológicos (Proyecto Marte etc.) de los que depende si la humanidad podrá sobrevivir de manera digna; son nuevos modelos concretos del comportamiento humano respecto a las áreas centrales situadas al interior de la vida (sexo, amor, relación de pareja, comunidad, religión). Para lograr este trabajo, fundamos el proyecto de los Biotopos Curadores. Biotopos Curadores son comunidades establecidas con el objetivo de que hombre, animal y naturaleza convivan de manera no violenta. En el contexto de tales comunidades aparecen los grupos núcleo mencionados arriba. Es posible que al cabo de unos años los miembros de un grupo núcleo al cabo de unos años se vayan dispersando a través de la Tierra para asumir sus tareas globales en otros lugares; aun así, es en la comunidad de los Biotopos Curadores donde reciben su formación básica. Sin experimentar profundamente la convivencia de los más diversos seres humanos, animales y ánimas naturales no puede desarrollarse la visión global que hoy la Tierra necesita: la información de la Matriz Sagrada.
(He aquí una nota a esta respecto: reconocemos que no todos los trabajadores de paz comprometidos que llevan a cabo su tarea en esta Tierra con aplicación tengan la posibilidad de vivir en comunidades de paz durante un período extendido. No obstante, si entienden las ideas de nuestro proyecto, todos ellos deberían ser incluidos en la “Comunidad Planetaria” y en el concepto del “Campus Global” que desde hace unos años está preparando un sistema mundial de Biotopos Curadores, aldeas de paz y universidades de base.)

5. PRINCIPIOS DE VIDA EN LOS BIOTOPOS CURADORES
En el Biotopo Curador de Tamera/Portugal hay algunos principios de vida que consideramos como válidos de manera general, y aplicables en todos los países de la Tierra:
Los tres principios éticos: verdad, apoyo mutuo y la participación responsable en la vida comunitaria. En seguida se ve que estos tres principios sobrepasan nuestras antiguas costumbres de vida en cuanto queramos realizarlas seriamente. (p. e. ¡verdad en el amor!)
El mandamiento de la transparencia en todas las áreas de la vida pública. (economía, jerarquía, repartición de las competencias, política etc.)
Ayuda para los animales y cooperación con los seres de la naturaleza.
Instrucción diaria acerca de las ideas básicas y los objetivos del proyecto. Si posible, todos los participantes deberían llevar la imagen total dentro de sí. De esta manera se desarrolla un sistema coherente de información (SCI) que contacta todas las áreas de trabajo.

A través de la instrucción diaria y de los numerosos cursos de formación se construye un tejado mental para todos, tejado que les permite encontrar orientación y solidaridad común. Junto a esto se aplica, también a los niños, el principio de autonomía individual y de individuación: el objetivo es que todos los participantes puedan desenvolverse según sus habilidades e intereses específicos; queremos que todos obtengan la oportunidad de realizar la meta máxima de su vida. Este principio lleva a un tipo de democracia de base que no fue posible bajo las condiciones de vida anteriores. En este sentido no hay obligación colectiva ni contradicción entre el interés común y el individual. Tal vez sea esto el elemento más “utópico” en el plano de construcción de las nuevas comunidades; y no es nada irrealista, como nos han mostrado los 32 años de existencia de nuestro proyecto. Los sistemas históricos de la época patriarcal se basaban en el principio del colectivismo: la adaptación forzada a la línea principal, borrando las libertades individuales. Combinando la individuación libre con el tejado mental común se ha establecido una estructura alternativa a todos los sistemas imperialistas o fascistas. Forma parte de la Matriz Sagrada.

6. GRUPOS NÚCLEO GLOBALES, CAMPUS GLOBAL Y COMUNIDAD PLANETARIA
Dirigimos nuestra percepción anímica hacia el todo del mundo. En el interior del universo reconocemos un centro de luz. Manteniendo la atención, experimentamos cómo este centro de luz enciende una luz en nuestro propio interior. Es como si existiera un sol exterior y otro interior que quieren fundirse uno en otro. De este proceso surgieron éxtasis místicas o religiosas. Hoy reconocemos sobriamente que este centro de luz realmente existe y que probablemente represente el centro de todos los seres vivos. La implicación es obvia: este centro universal tiene que ver con vida, amor y cura. Esto tiene un impacto esencial en el trabajo de los grupos núcleo en los Biotopos Curadores, pues su meta no es sólo de tipo subjetivo; parece existir igualmente de manera objetiva en el orden del mundo: La Matriz Sagrada cuya información es introducida en el cuerpo vivo de nuestro planeta es una matriz universal, una estructura ordenadora del universo, un “plano maestro de Dios”. Siendo así, unas fuerzas de luz arquetípicas del universo facilitan los quehaceres de los trabajadores de paz. El objetivo entelequial de los Biotopos Curadores, el objetivo entelequial de sus participantes y el objetivo entelequial de toda la comunidad son idénticos: es la reconexión con el centro de luz universal, el recomienzo de la comunicación universal de la Matriz Sagrada.
En este contexto consideramos no sólo la empresa de los grupos núcleo, sino también el desarrollo del Campus Global y el crecimiento de la comunidad global. En todos los procesos nos encontramos ante el mismo objetivo entelequial y la misma frecuencia portadora para lograr una comprensión y cooperación globales. Por eso resulta difícil creer en el malogro de estas empresas, pues corresponden a un plano universal que como entelequia es inherente a todos los seres.

(Para concluir tal vez he aquí una anotación para los pensadores: si hay una unidad entelequial de todos los seres, ¿cómo se expresa ésta en la estructura biológica y mental de los organismos? Se expresa, verbigracia, en el Código Genético. Sabemos que el código genético es el mismo para todos los seres, en lo que a su estructura matemática de base se refiere; por tanto podemos denominarlo “fórmula biológica del mundo”. En el área espiritual, los amigos del I Ging podrían denominar el I Ging “fórmula espiritual del mundo”. Lo que es curioso es que las dos fórmulas del mundo sean casi idénticas en su estructura matemática. Es una marca que señala de manera fascinadora hacia la unidad de la vida.)
Doy las gracias a todos los que han acompañado mi exposición hasta este punto.

Para un futuro sin guerra.
En el nombre de todos los niños.
Por el amor a toda criatura.